Consumo de estimulantes — metanfetamina y cocaína
Los estimulantes siguen una curva distinta a la del alcohol o los opioides. El subidón es agudo, la caída es pesada, y el tiempo entre los dos es donde vive la mayor parte de la vergüenza. Trabajamos con esa figura completa.
El consumo de estimulantes incluye la metanfetamina, la cocaína (en polvo y crack) y el mal uso de estimulantes recetados. No hay un medicamento aprobado por la FDA para este trastorno, lo que hace que la terapia — sobre todo la terapia conductual y el apoyo grupal — sea el tratamiento central. Atendemos a personas en cada etapa, desde la primera preocupación hasta largos períodos en recuperación.
A qué se puede parecer esto
- Estás despierto otra vez. Has estado despierto. El reloj dice 4:14 a. m. y no estás seguro de si has dormido desde el lunes.
- Tu rendimiento en el trabajo se siente más fuerte de lo que debería — más correos, más confianza — y luego cae por dos días.
- Has perdido peso que no querías perder.
- Has tomado decisiones bajo el efecto que nunca tomarías sobrio — financieras, en relaciones, sexuales — y cargas las consecuencias en silencio.
- Te duele la mandíbula. Te brota la piel. Tu dentista ya dejó de fingir que no lo nota.
- Las caídas son ruidosas. La vergüenza entre cada una es aún más ruidosa.
Cómo puede ayudar la terapia
Las terapias conductuales sí funcionan para este trastorno. La Terapia Cognitivo-Conductual trabaja los patrones de pensamiento y los disparadores que llevan al consumo; el Manejo de Contingencias (cuando está disponible) refuerza la sobriedad con recompensas concretas y cercanas; y la Entrevista Motivacional ayuda con la parte de ti que aún no está segura de querer parar. La terapia grupal reduce el aislamiento que muchas veces empuja a volver al consumo, y ofrece puntos de contacto semanales en el período de recuperación temprana, cuando la motivación es más frágil.
Las condiciones asociadas son muy comunes con el consumo de estimulantes — sobre todo ansiedad, depresión, alteraciones del sueño y antecedentes de trauma. Tratamos el cuadro completo en un solo lugar, en vez de pedirte que coordines entre prestadores separados.
Para personas con privación severa del sueño, pérdida de peso o preocupaciones cardiovasculares, coordinamos con un médico de atención primaria o de medicina de adicciones antes de iniciar el tratamiento.
No tienes que resolver esto solo o sola
La primera sesión es una conversación. No hay un examen, ni una severidad mínima, ni una etiqueta requerida.